Nicaragua de mis sueños

Paúl E. Suárez García
“Sobras de PES”

Nicaragua de mi sueños,
Te sentía angustiada por la maldad,
No sabía que en tus entrañas había penetrado “el odio como bondad”.

Te sacudiste como fiera la gangrena que te generaron, los vende todo de tu generosa amistad te hastiaron con su tenebrosa falsedad.

Nicaragua de mis sueños,
Te veo surgir de entre lujuriosos y apócrifos libertadores, que en epítetos contra tu reputación, te arrancaban con saña y traición,
Lo mas hermoso que tienes como nación.

Se juntaron cruces y espadas, balas y perdigones, contra tu cuerpo sagrado y bendecido, para arrebatarte lo mas querido, tu libertad.

Nicaragua de mis sueños,
Ensangrentaron tu pendón, llenando de rojo sangre tus franjas de cielo, paz y mar, y amor.

Tu escudo se batió vertiginoso, contra lo ruinoso de los golpes y la ignominia, a la gracia, intentando tu desgracia, en venta al eterno invasor.

Nicaragua de mis sueños,
Penetraron tus cimientos con mentiras, inventaron tiranos y dictadores, a sus hijos los convirtieron en inhumanos, para ganar una senda de traidores, de lo que no faltaron los horrores, de arrasar a los bienhechores a cambio de “falsos paladines de la libertad”.

Nicaragua de mis sueños,
Era esa maldad dentro de tus entrañas, la que actuaba con saña, que te sangraba por las mañas, malas mañas de herirte y entregarte a la mar de las cizañas.

Nicaragua de mis sueños,
Te batiste contra cruzadas, sotanas y lacras, desdén y artimañas, falsedad y engaño, era la maraña, de un golpe raído que a nadie engaña.

Nicaragua de mis sueños,
Te ofendieron, te calumniaron, te pintaron la cara avérnica, te torturaron, te masacraron, te violentaron hasta creerte en ruinas.

Mas no les bastó desnudarte, exhibirte y torturarte en nombre de lo que no tiene nombre. A la pura ignominia que sellará de tus cienes los horrores de la muerte golpeada.

Nicaragua de mis sueños,
Entretejieron la división de tus hijos, maldijeron madres y vástagos, vociferaron contra el orgullo, la unión, la fidelidad, para hacerte débil, endeble, enfermarte y vender tus despojos.

Nicaragua de mis sueños,
Venciste el desolador y apocalíptico escenario que te esculpieron, te detapastes de la arropada de metiras que te tejieron, te liberastes del golpe que te dieron, e hiciste Paz de la mísera tragedia del engaño y la muerte.

Sacudido tu suelo, mirando hacia el cielo, acallaste la voz del cañón. Instaste a la paz, a la serenidad, a la mesura, y a la reconciliación en medio de la premura, de robarte el corazón.

Nicaragua de mis sueños,
No hay golpe que te detenga,
No hay venta que te entretenga,
No hay traición que tu verdad reprenda.

Ya hubo Andrés, Zeledón, Sandino, Fonseca y Daniel y para devolver, la Nicaragua de mis sueños.

Ya lo dijo Rubén,

“Se necesitaría, Roosevelt, ser Dios mismo, el Riflero terrible y el fuerte Cazador, para poder tenernos en vuestras férreas garras.
Y, pues contáis con todo, falta una cosa: ¡Dios!”

Nicaragua de mis sueños,
El honor, es tu enseña triunfal.
Te veo en la barca de oro, sanando tus heridas, regando con tus lágrimas la nueva cosecha como tesoro.

(14 de agosto 2018, en el día de la Gritería Chiquita, de Penitencia, a la Divina Asunción de María, León, Nicaragua).

Anuncios